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Sobre los Hidrolatos

¿Qué es un Hidrolato o Hidrosol?

La palabra Hidrosol es un término químico que significa “solución de agua”. Se deriva del latín hydro, que significa “agua” y sol, cuyo significado es “solución”. El término químico no se refiere específicamente a un destilado y se puede aplicar a cualquier solución acuosa.

En el entorno de la Aromaterapia, los hidrosoles son también conocidos como hidrolatos, aguas florales o aguas vegetales.

La palabra Hidrolato utiliza hidro, “agua”, y lato, del francés “leche”, y es que cuando el hidrolato sale del alambique, y a menudo durante algún tiempo después, presenta un aspecto ligeramente lechoso, debido a la cantidad y naturaleza de las diversas sustancias vegetales y aceites esenciales disueltos en el agua.

Todos estos términos son básicamente intercambiables, por lo que puede emplearse cualquiera de ellos para referirnos a estos magníficos destilados. Sin embargo, es menos apropiado usar el término Agua Floral, esto es así por varias razones. En primer lugar, los hidrolatos no proceden exclusivamente de las flores, como tampoco es así en el caso de los aceites esenciales. Raíces, corteza, ramas, madera, agujas y hojas, incluso frutas y semillas pueden producir tanto aceites esenciales como hidrolatos. Por lo tanto, los hidrosoles no son estrictamente “flor”o aguas “florales”.

Sobre los Hidrolatos

Los hidrolatos son el agua condensada coproducida durante la destilación por vapor o hidrodestilación de material vegetal con fines aromático-terapéuticos. En una definición más extensa, podríamos añadir que normalmente la destilación se lleva a cabo para obtener los aceites esenciales contenidos en el material vegetal, pero en ocasiones la destilación se lleva a cabo específicamente para producir el agua resultante de la planta.

La producción de un hidrolato de calidad debe utilizar productos orgánicos certificados o material vegetal sin pesticidas ni productos químicos, debe ser cosechado de forma sostenible y estar compuesto por una sola especie botánica.

La destilación debe ser lenta y a baja presión y debe realizarse con agua pura y no contaminada, a fin de preservar todas las propiedades terapéuticas del material vegetal, con la intención de que el producto fabricado sea para uso terapéutico sin más procesamiento.

Aunque los hidrolatos vienen existiendo desde que se inventó la destilación, e incluso es posible que ésta se inventara con el único propósito inicial de su obtención, su uso en Aromaterapia es todavía bastante reciente y desconocido. Pero teniendo en cuenta que toda la producción de aceite esencial tiene como coproducto el hidrolato, es seguro diagnosticar que en la medida que siga aumentando el interés por la variedad y la disponibilidad de aceites esenciales, la oferta y la demanda de hidrolatos también crecerá.

Podemos pensar en los hidrosoles como hologramas de la planta. El concepto de la interconexión de todo el universo no es nuevo, aparece por todas partes, desde la física cuántica hasta la práctica chamánica amazónica. Viendo esta interconexión como un gran holograma, donde cada pequeña parte en realidad contiene toda la información del conjunto, parece perfectamente razonable este planteamiento.

En salud holística se observa el cuerpo como un todo, todas las partes afectadas por todas las demás y todas las partes igualmente afectadas por el mundo en el que vivimos. Podemos ir un paso más allá para considerar que el mundo en que vivimos está, a su vez, influido por el universo en el que se encuentra y el universo se ve afectado por lo que sea que pueda suceder a continuación. Estos son los conceptos básicos que encontramos en diversos planteamientos religiosos y filosóficos desde los albores de la humanidad, incluso podríamos decir que a lo largo de nuestra historia evolutiva.

El término holístico se deriva de la palabra holograma, y el holograma es tan claro, que la Acupuntura, durante casi cinco mil años, ha visto todo el cuerpo en la oreja; la Reflexología lo ve en los pies y las manos; la Iridología en el ojo e investigadores en Alemania han desarrollado una base de datos que puede escanear las huellas dactilares de los padres para buscar cualquiera de los cerca de 50 patrones distintivos que se sabe están relacionados con los problemas de salud hereditarios.

Los hidrolatos contienen toda la planta en cada gota, al igual que un holograma. Aquí tenemos los componentes solubles en agua, las moléculas de aceite esencial, el mismo fluido que corría por las células de la planta antes de ser recolectada. Todo se encuentra en una matriz de agua que es mucho más que agua, una de las sustancias holográficas más reconocidas en procesos de curación.

Los hidrosoles no son agua, o mejor dicho, no son sólo agua, sino líquidos sorprendentes con sabor y olor, “maquillaje” químico y propiedades terapéuticas. No son lo mismo que los tés de hierbas o tinturas; no son decocciones, maceraciones o infusiones; son destilados, y son un producto tan único como cualquiera de los anteriores. Pero también son agua, y ese hecho proporciona una gama de aplicaciones más diversa que la de muchas otras sustancias fitoterapéuticas.

¿Qué NO es un Hidrolato?

Ahora que sabemos lo que son los hidrolatos, veamos lo que no son…

No son agua destilada de manantial o de grifo con aceites esenciales añadidos. Tampoco son una combinación de agua y aceites esenciales disueltos con un dispersante (alcohol o glicerina). El agua con aceite con fragancia u otros compuestos sintéticos añadidos no son hidrolatos, ni tampoco las aguas de destilación cohobada*, a excepción de la rosa y la melisa, que prácticamente no están disponibles en ninguna otra forma.

 

(*) Nota: Cohobación es el proceso por el cual se destila repetidamente una sustancia para extraer la máxima concentración de compuestos solubles en agua.

Existe en el mercado un producto denominado “Agua de Rosas Francesa”. Contiene los siguientes ingredientes: extracto acuoso de rosa, imidazolidinil urea, metilparabeno, carmín y concentrado de esencia de rosa francesa… ¡esto por supuesto no es un hidrolato!

Diversos libros de Aromaterapia describen formas de “elaborar tus propios hidrolatos” mezclando aceites esenciales y agua, pero si no se destila el material vegetal en un alambique, no se está produciendo un hidrosol. Un verdadero hidrolato contiene tanto aceite esencial como agua, pero eso es sólo una fracción de su contenido, y no se pueden extraer todos los demás ingredientes, o el aroma, combinando agua y aceite. Además, el agua y el aceite no se mezclan. La destilación no libera ninguno de los alcaloides que la extracción con alcohol libera; por lo tanto, las tinturas mezcladas con agua, tampoco son una réplica de los hidrosoles.

Cada litro de hidrolato contiene entre 0,05 y 0,2 ml de aceite esencial disuelto, dependiendo de la solubilidad en agua de los componentes de la planta y los parámetros de destilación. Sin embargo, los aceites esenciales en solución en un hidrolato mostrarán, cuando se analicen, un perfil químico diferente al del aceite puro de la misma partida. ¿Por qué? Porque algunos de los componentes químicos presentes en el aceite esencial son demasiado lipofílicos (afinidad lipídica) para permanecer en el agua y otros son demasiado hidrófilos (afinidad con el agua) para permanecer en el aceite; por lo tanto, se encuentran exclusivamente en el hidrolato.

Además, cada producto es único. Los hidrolatos contienen sustancias solubles en agua del material vegetal, como las que se obtendrían al hacer una decocción o té. Estas sustancias solubles en agua no se encuentran en los aceites esenciales y se componen principalmente de ácidos solubles en agua. Por lo tanto, mezclar agua pura y aceite esencial proporciona sólo la mitad de la historia, en el mejor de los casos.

Los aceites esenciales presentes en los hidrolatos se encuentran frecuentemente en solución, lo que significa que no son visibles en la superficie y no se separan del agua. Es por esta razón que un hidrosol cohobado no es deseable, ya que durante la cohobación la mayoría de las microgotas de aceite esencial se unirán y se harán lo suficientemente grandes como para separarse del hidrolato, lo que mejora el rendimiento de la producción de aceite, en detrimento de la cantidad de ingredientes terapéuticos en el agua.

Por último, está la cuestión clave del pH. Los hidrolatos tienen un amplio rango de pH, pero siempre se encuentran en el extremo ácido de la escala, que va desde un rango mínimo de 2,9, hasta un máximo de alrededor del 6,5. El agua destilada tiene un pH neutro de 7,0, y el agua del grifo puede tener un pH alcalino de hasta 8,0, dependiendo de la región geográfica. Los aceites esenciales tienen un pH de entre 5,0 y 5,8; por lo tanto, en combinación con el agua, tendrán un pH de rango medio entre 5,0 y 7,0, eliminando los beneficios específicos que las aguas muy ácidas podrían proporcionar.

Falsificaciones y Adulteraciones

Cada vez son más quienes comercializan hidrolatos. Ésta es una noticia magnífica, ya que implica una mayor variedad disponible. Sin embargo, hay que tener cuidado con lo que nos ofrecen… y compramos. Si tomamos el Jazmín como ejemplo, no existe una destilación involucrada en la producción de absoluto de jazmín, lo que implica un proceso de extracción puramente químico y, por lo tanto, no existe el hidrolato de jazmín. Lo que se vende como “hidrolato de jazmín” es un producto totalmente sintético o una mezcla de agua y absoluto de jazmín. En la India existen fabricantes que producen un producto único conocido como “attar de Jazmín”, que implica la hidro-destilación de flores de jazmín en una base de aceite de Sándalo. Este método de producción, que no ha sufrido variaciones desde hace siglos, sí produce agua de jazmín, pero no se encuentra ampliamente disponible y puede que nunca lo esté.

Otras falsificaciones frecuentes afectan a los cítricos, por ejemplo, naranja, limón, mandarina y pomelo. Estas esencias se obtienen mediante expresión en frío a partir de la cáscara o la cáscara sin destilación, por lo que no existen hidrolatos procedentes de estas frutas. Sí podemos encontrar hidrolatos de hoja de cítricos o petitgrain. Las aguas de naranja, mandarina, clementina y hojas de limón son particularmente apreciadas y poseen propiedades estimulantes del apetito que son muy útiles en el tratamiento de los trastornos alimentarios y la pérdida de apetito provocada por la medicación farmacéutica.

Luego está la rosa, la rosa sublime. El hidrolato de Rosa sí existe, pero muchos de los productos que encontramos en el mercado son sintéticos y producidos para su uso en la industria alimentaria. Recuerda el tema de la cohobación: hay una profundidad de sabor y aroma a agua de rosas cuando éstas no han experimentado el proceso de cohobación que, cuando son tratadas, se reconoce inmediatamente. Si el agua de rosas no se cohoba durante la destilación, el aceite esencial resultante es incompleto desde el punto de vista químico, aromático y terapéutico, y el ya infinitesimal rendimiento se reduce todavía más. Por esta razón la rosa no cohobada es muy escasa y nos veremos obligados a comprar el hidrosol cohobado -que en este caso no es realmente una dificultad. Algunos productores pequeños, que no disponen de rosas suficientes para producir aceite esencial, están destilando sus flores exclusivamente por el hidrosol, que es el más exquisito. Como no están produciendo aceite, se elimina la necesidad de la cohobación.

De todo esto se desprende que la producción de hidrolatos es un negocio no exento de dificultad y complejidad. Todavía son difíciles de encontrar, sobre todo en la verdadera terapéutica. A día de hoy existe mucho menos conocimiento sobre ellos que sobre los aceites esenciales, y sus usos se han limitado a los productos cosméticos y tratamientos estéticos. Pero los hidrosoles ofrecen tanto alcance y beneficio que vale la pena conocerlos.

Parámetros de Calidad deseables

Teniendo en cuenta que los hidrolatos son un co-producto de la destilación de aceites esenciales, los parámetros válidos para determinar la calidad de un aceite esencial sirven para identificar un hidrolato de calidad.

Para la selección y evaluación de la calidad de los productos de Aromaterapia ten en cuenta lo siguiente:

●  Una sola planta identificada botánicamente.
●  Certificado Orgánico o agricultura Biodinámica.
●  Agricultura sin productos químicos.
●  Cosechado de forma silvestre sostenible y sometido a pruebas para determinar la presencia de productos químicos contaminantes.
●  Destilados o extraídos específicamente para uso terapéutico.
●  Almacenado y transportado para conservar las propiedades terapéuticas.

El Factor “Olor”

Los hidrosoles son compuestos aromáticos, y es importante tener esto en cuenta al trabajar con ellos.

Una de las reglas frecuentemente adoptadas en la práctica aromaterapéutica es que no se recurre a un aceite si la persona encuentra desagradable su olor. La razón es que un olor desagradable tendrá efectos perjudiciales en la salud de la persona que superan con creces los efectos beneficiosos. Si la curación tiene tanto que ver con el estado de ánimo como con la intervención médica per se, entonces un enfoque diferente al problema es lo razonable. Por ejemplo, si a alguien le desagrada profundamente el aroma del Eucalyptus globulus pero tiene el pecho muy frío, congestionado y con flema, leve dolor de cabeza, fiebre y dolor corporal generalizado, hay dos opciones: usar otros aceites con propiedades terapéuticas similares al eucalipto o tomarse el tiempo para explicar a la persona cómo ayudaría este aceite, validar su elección, ofrecer opciones sobre cómo usarlo (en un baño, en inhalaciones, por vía tópica o interna…), y de este modo ayudar a la persona a comprender por qué valdría la pena dejar a un lado su disgusto por el olor por un corto espacio de tiempo para mejorar antes. La mayoría de las personas no sólo responde bien, sino que además comprenden el argumento en muchos niveles, incluido el inconsciente, y con ello “plantan una semilla” más profunda en la psique que puede tener su propio beneficio para el proceso de curación.

Se puede aplicar este mismo proceso usando los hidrolatos. Los hidrolatos huelen, algunos desprenden un suave aroma, otros fuerte. Algunos no huelen en absoluto como el aceite esencial, mientras que otros tienen un aroma muy similar. Sin embargo, los hidrolatos nunca huelen exactamente igual que el aceite o la planta de la que se extraen, en ocasiones, incluso, el olor del hidrolato es tan marcadamente diferente al de su aceite, que es difícil reconocerlo de inmediato.

Esto es así porque los hidrolatos contienen muy pocas cantidades de aceite esencial, y el aceite que contienen a menudo no está completo. Una GCMS (cromatografía de gases, espectrometría de masas) muestra que algunos de los componentes más insolubles en agua del aceite esencial extraídos directamente de las plantas no aparecen en la lista de los aceites extraídos de los hidrolatos. Ciertos compuestos traza también puede estar ausentes, y algunas sustancias químicas pueden aparecer en una forma ligeramente diferente. Por lo tanto, el olor de esta solución no es exactamente el mismo que el de todo el aceite esencial. Hay que tener en cuenta, además, los componentes completamente solubles en agua que nunca aparecerán en el aceite esencial, pero que son abundantes en el hidrolato. Estos aportan su propia fragancia y cualidades al agua, alterando todavía más el olor.

El olor de la sustancia directamente extraída del alambique es a veces bastante desagradable. La dulzura de la lavanda, por ejemplo, no se desarrolla hasta transcurridos unos días, o semanas, e incluso se precisa más tiempo para que el carácter fragante de la rosa se desarrolle completamente.

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