Cómo Mejorar la Circulación Sanguínea con Aceites Esenciales

Piernas pesadas, insuficiencia venosa, varices, pies fríos, hormigueo en las piernas, sensibilidad al frío, extremidades hinchadas… La lista de síntomas de una mala circulación es larga. Para reactivarla, los masajes aromáticos son una de las mejores soluciones…

La acción mecánica de la mano «ayuda» al movimiento circulatorio natural, mientras que los principios activos de los aceites esenciales, fluidifican la sangre, fortalecen y flexibilizan los vasos sanguíneos, y difuminan los antiestéticos microvasos situados cerca de la superficie de la piel. Por lo general, los masajes más apreciados son los de pies, manos y piernas.

Los masajes faciales también son muy útiles para la belleza de la piel y para combatir pequeños «accidentes» antiestéticos, como la cuperosis. Siempre y cuando se practiquen casi a diario.

Circulación linfática

La linfa es un líquido orgánico que circula muy lentamente por una red de diminutos vasos, impulsado por la presión de los músculos. El ejercicio físico, combinado con un drenaje linfático lento y regular con aceites esenciales (Palo de rosa, Ciprés, Helicriso italiano, Laurel, Palmarosa y Romero QT alcanfor), permite que la linfa cumpla mejor su función de eliminación de toxinas. 

Drenaje linfático: 5 gotas de AE de Laurel + 5 gotas de AE de Espliego + 10 gotas de aceite esencial de Palmarosa + 20 ml de aceite vegetal de Avellana. Aplicar unas gotas de la mezcla sobre las zonas afectadas, siempre desde las extremidades hacia el corazón, 1 vez al día, en cura de 10 días.

Circulación venosa

La circulación venosa es la circulación sanguínea de «retorno» desde los tejidos periféricos hacia el corazón.

Se trata de una circulación a baja presión (la segunda cifra de la tensión arterial que mide el médico en el brazo). Los trastornos circulatorios venosos afectan tanto a hombres como a mujeres y, en la mayoría de los casos, se manifiestan en las extremidades inferiores.

La dilatación anómala de los vasos sanguíneos y el estancamiento de la sangre, provocan la aparición de antiestéticas venas azuladas y varices, así como dolor y la sensación de «piernas pesadas».

Los aceites esenciales, gracias a sus valiosas propiedades descongestivas, tonifican la piel, combaten la fragilidad capilar y estimulan la microcirculación. Su excelente penetración cutánea garantiza un alivio rápido y duradero.

Cinco de ellos están especialmente recomendados por sus efectos tónico, drenante linfático, antiinflamatorio y desinfiltrante: el de Ciprés, el de Enebro, el de Helicriso italiano, el de Lentisco y el Vetiver. Otros —como la esencia de Limón, el AE de Menta piperita y el de Romero—, actúan eficazmente sobre las piernas pesadas.

Trastornos circulatorios: mezclar 5 gotas de AE de Ciprés + 5 gotas de aceite vegetal de Calófilo + 10 gotas de aceite vegetal de Macadamia. Aplicar localmente o realizando un suave masaje en las piernas (de abajo hacia arriba, desde el tobillo hasta la rodilla).  Reservado para adultos.

Varices

Las varices son una dilatación venosa tortuosa que provoca pesadez en las piernas, hinchazón en piernas y pies y picazón.

Mezclar 35 gotas de aceite esencial de Lentisco o de Ciprés o de Sándalo + 10 ml de aceite vegetal de Calófilo. Aplicar la mezcla masajeando suavemente en el sentido del retorno venoso (desde los tobillos hacia las rodillas).

Tratamiento tonificante: 2 gotas de AE de Helicriso italiano + 20 gotas de aceite vegetal de Hipérico o de germen de Trigo. Mezclar el aceite esencial con el aceite vegetal y masajear regularmente las zonas afectadas

¡Atención!: estas propuestas son un complemento al tratamiento prescrito por el médico. En ningún caso sustituyen al asesoramiento de un profesional de la salud.

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