Las vacaciones son estupendas para nosotros, pero nuestro cabello puede sufrir las consecuencias. El sol, el aire marino, la sal, la arena e incluso el cloro de las piscinas, dañan nuestro cabello. La capa protectora que lo envuelve se ve alterada, las fibras capilares se separan y aparecen las puntas abiertas.
Así que, cuando regresamos de las vacaciones, con la piel bronceada y el ánimo renovado, es una lástima que nuestro cabello no esté a la altura. Por ello, te proponemos un tratamiento capilar con aceites esenciales y vegetales que reparará tu cabello en profundidad y le aportará un aroma fresco y veraniego.
Los utensilios
● Un cazo (una tetera también servirá).
● Un tarro pequeño en el que preparar y conservar tu bálsamo.
● Una cuchara para medir la cantidad adecuada de aceite vegetal.
● Una balanza para pesar la manteca de Karité.
● Un tenedor (o una pequeña batidora) para proporcionar una textura cremosa a tu tratamiento capilar.
Los ingredientes
– 25 g de manteca de Karité
– 15 ml de macerado oleoso de Caléndula
– 10 ml de aceite vegetal de Jojoba
– 15 gotas de esencia de Pomelo (cáscara)
¿Por qué estos ingredientes?
LA MANTECA DE KARITÉ PARA REPARAR EL CABELLO
La manteca de Karité es un ingrediente imprescindible en la rutina de belleza de todas aquellas personas con la piel o el cabello seco y dañado.
La variedad de ésteres cinámicos que componen la manteca de Karité, reparará, en primer lugar, el cuero cabelludo sensibilizado por la sal marina, la arena, el viento y cualquier otra agresión frecuente.
Una vez reparado el cuero cabelludo, los ácidos grasos que componen la manteca de Karité, nutrirán el cabello en profundidad, rellenando los huecos formados entre las fibras capilares. El cabello queda más suave y reparado en profundidad.
PROTEGER EL CUERO CABELLUDO CON EL MACERADO OLEOSO DE CALÉNDULA
Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, debidas al faradiol que contiene, el macerado oleoso de Caléndula es ideal para calmar el cuero cabelludo expuesto a los rayos UV del sol y que, lamentablemente, rara vez protegemos.
De este modo, la Caléndula reducirá la inflamación del cuero cabelludo, a la vez que lo protegerá de la sequedad y de las quemaduras solares. De hecho, la Caléndula contiene ácidos grasos que ayudan a reforzar la barrera hidrolipídica que protege la piel, lo que te garantiza un cuero cabelludo sano y equilibrado.
Su acción se ve reforzada, además, por el aceite vegetal de Jojoba y sus propiedades seborreguladoras.
RECUPERAR EL EQUILIBRIO EN EL CUERO CABELLUDO CON EL ACEITE VEGETAL DE JOJOBA
Las agresiones que sufre el cuero cabelludo tras una exposición prolongada al sol o al agua de mar, pueden provocar un desequilibrio: el pH y la secreción de sebo del cuero cabelludo pueden variar.
El peligro es tener el pelo demasiado graso o demasiado seco, o incluso que aparezcan pequeñas costras o caspa poco estéticas en el cuero cabelludo. En definitiva, algo que todos preferimos evitar.
Por esta razón recurrimos al aceite vegetal de Jojoba en este tratamiento capilar que: regula la secreción de sebo para evitar esa sensación de pelo graso o seco. También regula el pH de la piel del cuero cabelludo. Esto es muy importante para tener un cuero cabelludo sano, ya que una piel con un pH demasiado ácido, puede volverse seca, y, por el contrario, una piel con un pH demasiado básico (o elevado) tenderá a ser grasa.
LA ESENCIA DE POMELO PARA PURIFICAR Y PERFUMAR
La esencia de Pomelo (cáscara) se ha elegido para este tratamiento capilar por sus inigualables propiedades purificantes. De hecho, el limoneno que contiene le confiere propiedades bactericidas y antivirales, ideales para evitar que las infecciones omnipresentes en el entorno —especialmente durante las vacaciones, cuando compartimos la piscina o el mar con mucha gente— se instalen en el cuero cabelludo.
La otra ventaja de la esencia de Pomelo en este tratamiento capilar, es su aroma cítrico y fresco, que lo convierte en un producto muy suave y agradable.
La receta
1. Una vez hayas tomado la cantidad indicada de manteca de Karité, derrite a fuego lento al baño María (con agua a una temperatura de entre 35 y 40° C). Este paso puede tardar entre 2 y 5 minutos.
2. Ahora que la manteca de Karité se ha derretido, retírala del baño María y añade las 15 gotas de esencia de Pomelo.
3. Añade los 15 ml del macerado oleoso de Caléndula.
4. A continuación, añade los 10 ml del aceite vegetal de Jojoba.
5. Homogeneiza la mezcla removiéndola ligeramente.
6. A continuación, deja que el preparado se enfríe todo en la nevera durante al menos 1 hora, para conseguir una textura sólida y compacta, sin grumos.
7. Una vez que el bálsamo se haya solidificado, proporciona una textura cremosa batiéndolo con un tenedor hasta conseguir una textura ligera.
8. Tu tratamiento capilar para después del sol ya está listo. Puedes guardarlo a temperatura ambiente y llevarlo contigo a todas partes. Si ves gránulos, ¡que no cunda el pánico! Tu bálsamo simplemente se ha derretido y se ha vuelto a solidificar a temperatura ambiente. Para que recupere su textura suave, derrítelo al baño María y déjalo en la nevera durante 1 hora antes de volver a batirlo.
Modo de aplicación
Antes del champú, aplica una cantidad del preparado equivalente al tamaño de una nuez sobre el cabello húmedo y facilita la penetración en el interior de la fibra capilar masajeando desde las raíces hacia las puntas.
Deja actuar sobre el cabello entre 10 y 15 minutos. A continuación, aclara abundantemente con agua tibia y procede a tu champú habitual para eliminar cualquier resto del tratamiento.
Precauciones
● Los aceites esenciales son alergizantes, por lo que es importante realizar una prueba de tolerancia cutánea en el pliegue del codo antes de utilizarlos.
● Aunque las concentraciones finales de aceite esencial en este preparado sean bastante bajas, siguen siendo muy eficaces y pueden requerir precauciones de uso específicas. Por lo tanto, infórmate sobre los riesgos y precauciones específicas de la esencia de Pomelo.
● Las personas asmáticas y epilépticas deben consultar con su médico antes de utilizar aceites esenciales.
● La esencia de Pomelo es fotosensibilizante, dermocáustica en estado puro y posee efectos cortison-like (a tener en cuenta en caso de patología dependiente de la cortisona).




