El verano es la estación de las flores y en los campos, jardines y bosques, florece una gran variedad de flores coloridas y perfumadas que atraen a multitud de mariposas y abejas.
También es la época de recolección de numerosas flores muy apreciadas en Aromaterapia, como la Manzanilla, el Helicriso italiano, la Lavanda, el Hipérico, la Rosa de Damasco, el Solidago de Canadá (o Vara de Oro, como también se la conoce) y muchas otras.
Hoy nos tomamos el tiempo para descubrir o redescubrir los aceites esenciales de flores…
Un poco de bioquímica floral
Aunque sus composiciones bioquímicas varían, los aceites esenciales obtenidos de las flores, comparten algunas propiedades terapéuticas. Esto se debe a que, en su mayoría, contienen cantidades considerables de ésteres, compuestos aromáticos que suelen abundar en este tipo de aceites y que son reconocidos por sus efectos a la vez olfativos y terapéuticos.
Estas moléculas no sólo contribuyen al aroma suave y floral de sus aceites esenciales, sino que también les confieren efectos antiespasmódicos, antiinflamatorios, analgésicos, calmantes y sedativos, propiedades muy apreciadas en Aromaterapia.
Para aprender a conocerlos, distinguirlos e integrarlos en nuestros cuidados diarios, presentamos una descripción de algunos
Aceites esenciales obtenidos de flores
Manzanilla romana (Chamaemelum nobile)
Principales moléculas: ésteres 70- 85%.
La Manzanilla romana, una pequeña planta perenne de flores blancas y corazón amarillo, crece en suelos arenosos de lugares soleados. Se cosecha en pleno verano, cuando su aroma afrutado, que recuerda a la manzana, es más intenso.
Propiedades terapéuticas
De entre todos los aceites esenciales, el de Manzanilla romana es uno de los más calmantes. Rico en ésteres, actúa suavemente sobre los sistemas nervioso y muscular, a los que ayuda a relajar y calmar de forma eficaz. Es analgésico, antihistamínico, antiinflamatorio, antipruriginoso, antiespasmódico, ansiolítico y sedativo.
Es especialmente útil para calmar tensiones físicas (cólicos, calambres menstruales, espasmos digestivos), trastornos cutáneos (eczema, urticaria, picores) y trastornos nerviosos (ansiedad, irritabilidad, insomnio, shock nervioso y fobias).
Helicriso italiano (Helichrysum italicum)
Principales moléculas: cetonas del 3 al 10%, ésteres del 30 al 50%.
También conocido como «Siempreviva» o «Inmortal», el Helicriso italiano crece en suelos áridos y rocosos de lugares muy soleados. Se destila poco después de la floración, cuando su concentración de italidionas es óptima.
Debido a su bajo rendimiento, el aceite esencial de Helicriso italiano tiene un precio elevado, pero resulta imprescindible en la farmacia natural, ya que sus propiedades medicinales son numerosas y notables.
Propiedades terapéuticas
Excepcional como antihematoma, el aceite esencial de Helicriso italiano es también antiinflamatorio, antiespasmódico, altamente cicatrizante, mucolítico, regenerador celular y flebotónico.
Actúa directamente sobre la microcirculación, reduciendo los hematomas, las rojeces, las varices y las congestiones venosas.
Es muy valioso en el tratamiento de las cicatrices posquirúrgicas, cuperosis, arrugas, traumatismos, varices e incluso dolores musculares y adherencias cicatriciales.
El aceite esencial de Helicriso italiano se puede utilizar de forma tópica para hematomas, cicatrices, varices o tras un golpe, así como en masajes, en sinergia con el AE de Manzanilla romana o el de Hipérico, para aliviar los dolores neurálgicos.
Lavanda (Lavandula angustifolia)
Principales moléculas: ésteres 50%, cumarinas < 1%.
Símbolo de la Provenza francesa, la Lavanda es una planta aromática perenne de flores malvas y aroma floral, suave y equilibrado. Se cosecha en pleno verano, bajo el sol seco de los suelos pedregosos y bien drenados del sur de Francia.
Propiedades terapéuticas
El aceite esencial de Lavanda posee numerosas propiedades terapéuticas, entre las que destacan sus efectos antiespasmódicos, analgésicos, antiinflamatorios, antisépticos, calmantes, cicatrizantes, regeneradores cutáneos, reguladores del sistema nervioso y sedativos.
Alivia tanto los trastornos nerviosos (ansiedad, insomnio, estrés, taquicardia de origen nervioso) como las afecciones cutáneas (acné, quemaduras, cortes, eccema, picaduras) o musculares (agujetas, calambres).
Se utiliza en masajes en las sienes, el plexo solar y los músculos tensos, en aplicación local sobre quemaduras leves y en difusión para calmar el sistema nervioso. Muy suave, se puede utilizar en estado puro (sin diluir), pero para su uso cutáneo conviene evitar las zonas expuestas al sol debido a un ligero riesgo de fotosensibilización.
Hipérico (Hypericum perforatum)
Principales moléculas: monoterpenos 40%, sesquiterpenos 25%, ésteres 25%.
El Hipérico es una flor amarilla típicamente estival. Su nombre «perforado» proviene de la presencia de pequeñas glándulas secretoras en sus pétalos, que dejan pasar la luz cuando se observan a contraluz. Al frotar sus flores entre los dedos, aparece un característico tono rojizo.
Bien conocido por su macerado oleoso, el Hipérico también ofrece un aceite esencial que, aunque poco frecuente, ofrece interesantes propiedades terapéuticas.
Propiedades terapéuticas
El aceite esencial de Hipérico posee propiedades analgésicas, antiinflamatorias, antineurálgicas, calmantes, antivirales y cicatrizantes.
Se utiliza para aliviar dolores nerviosos, como las neuralgias del trigémino y las ciatalgias, así como quemaduras, eccemas y pequeñas heridas. Tónico del sistema nervioso central, también es reconocido por su efecto antidepresivo, especialmente en casos de depresión estacional.
Se utiliza en aplicación local, diluido en un aceite vegetal. Aunque puede utilizarse en estado puro, a menudo se diluye debido a su precio elevado.
Rosa de Damasco (Rosa damascena)
Principales moléculas: monoterpenoles 60%, ésteres 15%.
La rosa de Damasco, la reina de las flores, se cultiva desde hace siglos por su aroma embriagador y sus propiedades medicinales. Su destilación requiere una gran cantidad de pétalos para obtener unos pocos mililitros de aceite esencial, lo que convierte a este aceite en uno de los más preciados y costosos. Por ello, generalmente se vende diluido en aceite vegetal de Jojoba.
Propiedades terapéuticas
El aceite esencial de Rosa de Damasco es bien conocido por sus efectos reguladores sobre el sistema nervioso y el sistema hormonal. Antidepresivo, antiinflamatorio, antiséptico, afrodisíaco, cicatrizante y tónico uterino, también destaca por su profunda acción armonizadora a nivel psicoemocional. Acompaña a las mujeres en todas las etapas de su vida, desde el síndrome premenstrual, hasta la menopausia.
Su capacidad para modular los estados emocionales, especialmente en caso de trastornos afectivos o shocks emocionales, lo convierte en un aceite muy valioso en Aromaterapia.
Se utiliza en masajes sobre el plexo solar, en difusores con unas pocas gotas para calmar el sistema nervioso y en aplicaciones cutáneas para pieles sensibles, secas o maduras. Es muy seguro y se puede aplicar puro o diluido en un aceite vegetal.
Solidago de Canadá (Solidago canadensis)
Principales moléculas: monoterpenos 45%, sesquiterpenos 45%, ésteres 5%.
Planta perenne cuyos tallos de color amarillo dorado iluminan los campos a finales del verano, la Vara de Oro se recolecta generalmente a mediados de agosto. Simboliza el paso a la estación más fría y ofrece un aceite esencial rico en principios activos.
Propiedades terapéuticas
El aceite esencial de Solidago de Canadá es antihistamínico, antipruriginoso, antiinflamatorio, antiespasmódico, descongestivo linfático, drenante renal, hipotensor y tónico venoso. Favorece el funcionamiento de los riñones, alivia la sensación de piernas pesadas y mejora la circulación.
Es muy valioso a finales del verano para acompañar la transición estacional, reforzar las funciones de eliminación y aliviar los síntomas alérgicos, como la congestión, el picor y la rinitis.
Se utiliza en masajes locales en las piernas, diluido en un aceite vegetal, y en sinergia con el AE de Helicriso italiano para favorecer la circulación sanguínea. Es seguro y se emplea principalmente en aplicación externa, especialmente en la zona del corazón y sobre las varices.
A continuación, te presentamos algunas fórmulas para integrar los aceites esenciales de flores en tus cuidados diarios:
Fórmulas terapéuticas
>> Sérum facial
Cantidad: 30 ml
Propiedades: antienvejecimiento, cicatrizante, reparador.
29,5 ml de aceite vegetal de Rosa mosqueta
10 gotas de AE de Rosa de Damasco (Rosa damascena)
8 gotas de AE de Helicriso italiano (Helichrysum italicum)
Preparación: verter los ingredientes en un frasco de vidrio tintado de 30 ml equipado con pipeta. Mezclar bien y etiquetar.
Empleo: aplicar 3 gotas de este sérum y masajear sobre el rostro limpio, 1-2 veces al día, haciendo hincapié en las zonas secas y arrugadas.
>> Fórmula para quemaduras, cicatrices, golpes, dolores, hematomas
Cantidad: 5 ml
Propiedades: analgésica, antihematoma, calmante, cicatrizante, reparadora.
50 gotas de AE de Lavanda (Lavandula angustifolia)
30 gotas de AE de Helicriso italiano (Helichrysum italicum)
25 gotas de AE de Hipérico (Hypericum perforatum)
25 gotas de AE de Solidago de Canadá (Solidago canadensis)
20 gotas de AE de Manzanilla romana (Chamaemelum nobile)
Preparación: verter los aceites esenciales en las cantidades indicadas en un frasco de vidrio tintado de 5 ml equipado con cuentagotas. Mezclar bien y etiquetar.
Empleo: tomar 3 gotas de la mezcla anterior, añadir 3 gotas de aceite vegetal (Almendra dulce, Jojoba, Rosa mosqueta…) y masajear la zona afectada, 2-3 veces al día. Repetir varios días, hasta obtener la mejoría deseada.
>> Fórmula para reducir el estrés y la ansiedad y favorecer el sueño
Cantidad: 10 ml
Propiedades: calmante, relajante, sedativo.
10 ml de aceite vegetal de Jojoba
10 gotas de AE de Manzanilla romana (Chamaemelum nobile)
3 gotas de AE de Lavanda (Lavandula angustifolia)
2 gotas de AE de Hipérico (Hypericum perforatum)
Preparación: verter el aceite vegetal de jojoba en un frasco con bola de 10 ml y, a continuación, añada los aceites esenciales. Cierre el frasco y agítelo suavemente para homogeneizar la fórmula.
Empleo: aplicar en la cara interna de las muñecas, tantas veces como sea necesario, tomándote el tiempo para inhalar profundamente la sinergia y obtener un efecto calmante rápido y duradero.
Conclusión
Los aceites esenciales extraídos de las flores de verano, ofrecen excelentes propiedades terapéuticas, tanto a nivel cutáneo y circulatorio, como emocional, además de desprender un aroma delicioso.
Su riqueza aromática y su eficacia, los convierten en valiosos aliados para los cuidados diarios, lo que permite prolongar los beneficios del verano durante todo el año.
Para saber más sobre Aromaterapia y cómo emplear de forma segura y efectiva los Aceites Esenciales…




