La transpiración es un mecanismo indispensable para regular la temperatura del cuerpo. Sin embargo, en algunas personas puede convertirse en excesiva, especialmente en las axilas, la espalda, las manos o los pies, hasta el punto de llegar a ser un obstáculo en el día a día.
Además de molesta, la hiperhidrosis también puede afectar a la confianza en uno mismo y la autoestima.
En estas situaciones, los aceites esenciales ofrecen una solución suave y natural para sobrellevar mejor este problema. Gracias a sus propiedades purificantes, antibacterianas y reguladoras, ayudan a recuperar confort y frescor.
¿Por qué se produce la sudoración excesiva?
Comprender el origen de esta afección es fundamental para poder actuar de forma específica. Existen varios factores que pueden explicarla, ya sean puntuales o más duraderos:
● El estrés, las emociones fuertes o la ansiedad crónica, pueden activar las glándulas sudoríparas, especialmente en las axilas, las manos y los pies.
● El calor ambiental o el esfuerzo físico intenso, estimulan naturalmente la sudoración para regular la temperatura corporal.
● Las prendas demasiado ajustadas o confeccionadas con materiales sintéticos, impiden que la piel respire correctamente, lo que acentúa la transpiración.
● Las variaciones hormonales relacionadas con la pubertad, el embarazo o la menopausia, también pueden provocar un aumento de la transpiración.
● Las comidas picantes y el consumo de café o alcohol, también pueden desencadenar o acentuar los episodios de sudoración.
Adoptar un enfoque global, actuando tanto sobre las causas como sobre las manifestaciones de la transpiración, permite atenuar de forma duradera su impacto en la vida cotidiana.
¿Por qué utilizar aceites esenciales para combatir la sudoración excesiva?
Los aceites esenciales son muy valiosos para regular la transpiración de forma eficaz, respetando al mismo tiempo el equilibrio natural de la piel:
● Acción antibacteriana: limitan la proliferación de las bacterias responsables de los malos olores, sin agredir ni desequilibrar la microbiota cutánea.
● Regulación suave: algunos aceites esenciales pueden modular suavemente la actividad de las glándulas sudoríparas, sin bloquear el proceso natural de sudoración necesario para la termorregulación.
● Respetuosos con las pieles sensibles: utilizados correctamente, son una alternativa más suave que los desodorantes convencionales, que a menudo son irritantes o contienen sales de aluminio.
● Aroma natural y agradable: su sutil fragancia sustituye maravillosamente bien a los perfumes sintéticos, aportando un toque fresco y relajante.
Eficaces, naturales y polivalentes, los aceites esenciales se integran fácilmente en la rutina diaria de higiene.
¿Qué aceites esenciales?
>> Palmarosa: antibacteriano y anti-olores.
>> Salvia esclarea: regulador hormonal.
>> Jara: reduce el tamaño de los poros sudoríparos.
>> Geranio rosa de Egipto: por sus propiedades astringentes.
>> Menta piperita o Hierbabuena: efecto refrescante inmediato.
>> Árbol del té: elimina bacterias y hongos.
>> Limón (cáscara): poder desodorizante.
>> Citronela: purificante y desodorante.
>> Lemongrass: propiedades refrigerante y anhidrótica.
>> Verbena exótica: antitranspirante, desodorante, antiséptico, refrigerante y anhidrótico.
>> Ciprés: por sus propiedades astringentes, reduce el exceso de sudoración.
>> Pino silvestre: anhidrótico (transpiración excesiva de los pies).
>> Petitgrain bigarade: calmante y desestresante.
>> Lavanda: calmante y desestresante, además de antibacteriano y antifúngico.
Precauciones de empleo
Antes de utilizar los aceites esenciales, es importante respetar algunas normas básicas para garantizar un uso seguro:
● No usar en niños menores de 6 años.
● Los aceites esenciales de Palmarosa y Salvia esclarea están contraindicados durante el embarazo y la lactancia.
● El AE de Salvia esclarea también está desaconsejado en caso de antecedentes de trastornos hormonodependientes (mastosis, cánceres hormonodependientes o desequilibrios tiroideos).
● La esencia de Limón es fototóxica, por lo que las zonas de aplicación del aceite no pueden exponerse al sol ni a los rayos UV durante las 8 horas siguientes.
● Antes de utilizar un aceite esencial por primera vez, es conveniente realizar una prueba de tolerancia cutánea en el pliegue del codo, por lo menos 24 horas antes, para comprobar que no se produce ninguna reacción.
● Nunca aplicar aceites esenciales sobre la piel irritada, dañada o recién afeitada.
Lectura complementaria:
Hiperhidrosis: tratarla con Aceites esenciales y Vegetales
Para saber más sobre Aromaterapia y el uso de los Aceites Esenciales…




