La primavera marca la renovación tras la temporada invernal, que invita más al descanso. La savia asciende por la vegetación y los árboles se cubren de flores, los animales salen de la hibernación y el sol se asoma tras las nubes…
Lo mismo acontece en nuestro interior: la energía del cuerpo se despierta y nuestro organismo vuelve poco a poco a ponerse en movimiento, al ritmo de la naturaleza.
Sin embargo, los cambios energéticos, emocionales y físicos, pueden resultar agotadores para el cuerpo, que debe salir del invierno como una mariposa sale de su capullo. De hecho, no es extraño sentir algunas molestias durante este cambio de estación: cansancio, piel apagada, altibajos anímicos… La agitación natural de la primavera debe canalizarse para que no conduzca al agotamiento. La transición debe realizarse de forma natural, con suavidad y siguiendo las sensaciones de cada uno.
Este nuevo impulso primaveral es, por tanto, la ocasión ideal para cuidarse, prestando atención al propio cuerpo para permitir que las energías circulen libremente. Para ello, la Aromaterapia constituye un método suave que permite alcanzar un estado de bienestar, reactivar la vitalidad al salir del invierno y también de hacer frente a las pequeñas molestias que pueden aflorar en esta época del año.
La Vitalidad
El invierno puede ser una estación difícil, tanto física como anímicamente. Por ello, muchas personas pueden sufrir un bajón y notar efectos negativos (pérdida de energía, somnolencia, cambios de humor…) al terminar la estación fría. Es lo que se conoce como «astenia primaveral». Hay varias razones que pueden explicar este fenómeno tan común. Se habla, en particular, del agotamiento del sistema inmunitario al final del invierno, pero también del desequilibrio hormonal.
Durante los largos meses de invierno, nuestro cuerpo se protege del frío y la oscuridad reduciendo su metabolismo y su temperatura (estilo de vida más pasivo). En primavera, a medida que los días se alargan y las temperaturas se elevan, nuestra temperatura corporal aumenta y volvemos a ser más activos. El organismo debe readaptarse y adaptarse a estas nuevas condiciones.
De la misma manera que los animales salen de la hibernación, nuestro metabolismo y nuestro equilibrio hormonal, que regula los ritmos biológicos, deben reajustarse, principalmente en lo que respecta a los niveles de melatonina y serotonina. Sin embargo, todos estos procesos requieren energía y pueden afectar a nuestro bienestar.
Con la llegada de la primavera, es fundamental descansar lo suficiente para no acumular déficits energéticos. El sueño, la alimentación y el estilo de vida en general, constituyen los pilares de una buena vitalidad. Al mismo tiempo, la Aromaterapia puede ayudar al organismo en caso de fatiga estacional.
El aceite esencial de Albahaca exótica (Ocimum basilicum) es conocido por estimular el organismo y aliviar el cansancio nervioso. Rico en metilchavicol, una valiosa sustancia activa, este AE se caracteriza por sus propiedades neurorreguladoras, con efectos positivos sobre la mente, así como por sus cualidades estimulantes, ideales para mantener el ánimo en lo más alto. Gracias a su acción sobre el sistema nervioso, también se puede utilizar para combatir el estrés, la ansiedad y el insomnio.
En el ámbito digestivo, es apreciado por favorecer la digestión, evitar el reflujo gástrico y limitar la hinchazón. Se trata de un potente aceite esencial antiespasmódico, que puede actuar sobre los dolores en la zona pélvica, especialmente en caso de dolor de estómago, digestión difícil o dolores menstruales. Se utiliza igualmente para tratar el hipo, las náuseas, las flatulencias, etc.
El aceite esencial de Menta piperita (Mentha x piperita) es el resultado de un cruce entre la Menta acuática (Mentha aquatica) y la Menta verde o Hierbabuena (Mentha spicata). Su aceite esencial contiene principalmente mentol, una sustancia activa con efectos muy tonificantes para el cuerpo y la mente. Es especialmente conocido por su acción estimulante del sistema nervioso central y se considera un potente antiasténico. Aumenta el estado de alerta y estimula la capacidad de análisis. Este aceite también es capaz de modular de forma beneficiosa el rendimiento asociado a tareas cognitivas exigentes y de aliviar la fatiga mental en adultos sanos.
Se trata, por tanto, del aceite esencial perfecto para favorecer la vitalidad y el tono del organismo. Es ideal en caso de cansancio pasajero para aprovechar su efecto «revitalizante», y también es muy apreciado por los estudiantes en épocas de exámenes.
La Esfera ORL
El cansancio y la debilidad inmunitaria suelen ir de la mano. Además, incluso en primavera, la esfera ORL sigue siendo la zona preferida de ataque de los virus, las bacterias y los alérgenos que nos rodean.
Por otra parte, la falta de luz, el descenso de las temperaturas, la humedad y las diversas infecciones invernales, pueden dejar un verdadero impacto en el organismo. Así, ya sea que se trate de un simple resfriado, de una rinitis alérgica o de un dolor de garganta, la llegada del buen tiempo no es necesariamente sinónimo de desaparición de las infecciones ORL.
Algunos aceites esenciales son conocidos por reforzar un sistema inmunitario debilitado y combatir los trastornos respiratorios:
El aceite esencial de Ravintsara (Cinnamomum camphora) posee un poder antiviral y antiinfeccioso excepcional. Cuenta con una larga tradición como remedio natural, especialmente en Australia, donde los aborígenes lo utilizaron durante mucho tiempo para limpiar heridas. Hoy en día, ha demostrado su gran eficacia en el tratamiento de afecciones fúngicas y de patologías bacterianas comunes y multirresistentes (Streptococcus, Escherichia coli…).
También posee potentes propiedades antivirales gracias a su capacidad para reducir la carga viral y limitar la replicación de numerosos virus (virus del herpes, virus de la gripe…). Rico en óxidos terpénicos, también es apreciado en caso de trastornos ORL, especialmente gracias a sus acciones anticatarrales y expectorantes. Se indica tradicionalmente en caso de gripe, angina, laringitis, bronquitis o rinofaringitis. Además, tiene la ventaja de limitar el riesgo de sobreinfección.
El aceite esencial de Árbol del té (Melaleuca alternifolia) es también uno de los pilares de la Aromaterapia familiar, conocido especialmente por su eficacia para combatir las infecciones.
Se trata de una esencia antibacteriana de gran importancia, denominada «de amplio espectro», eficaz contra una gran variedad de microbios, virus, parásitos y hongos.
Se utiliza a menudo en casos de rinitis, sinusitis, rinofaringitis o patologías respiratorias productivas (tos con flemas, bronquitis…).
El aceite esencial de Árbol del té también refuerza el sistema inmunitario, lo que lo hace especialmente útil en primavera, cuando el organismo puede verse debilitado por el cambio de estación.
La Cura Detox
En primavera, sentimos de forma intuitiva la necesidad de una gran limpieza interior para liberarnos de todas las toxinas acumuladas durante el invierno. Esto sucede, principalmente, por una mejor alimentación, la práctica de una actividad física adecuada y el control del estrés, pero también por el apoyo a los procesos de eliminación del organismo.
Para ello, es fundamental cuidar el hígado, el principal órgano de la desintoxicación, que se encarga de drenar y purificar la sangre de todas las sustancias innecesarias o nocivas para el organismo. Difícil de evitar hoy en día, esta contaminación puede provenir de los numerosos productos químicos presentes en nuestro entorno, de nuestra alimentación industrial (residuos de pesticidas, aditivos…), y también de nuestros medicamentos.
Cabe señalar que un hígado agotado o dañado puede manifestarse mediante un cutis apagado o amarillento, dolores de cabeza, cansancio, problemas cutáneos (acné, eccema…), náuseas, trastornos hormonales o incluso unos niveles elevados de transaminasas en un análisis de sangre.
Estos síntomas pueden poner de manifiesto la necesidad del organismo de depurarse, especialmente mediante una cura de desintoxicación primaveral combinada con un estilo de vida saludable y la reducción de las fuentes de contaminación.
En cuanto a la Aromaterapia, volvemos a pensar en el aceite esencial de Menta piperita (Mentha x piperita), conocido por descongestionar el hígado y drenar los órganos de eliminación. También es colagogo y colerético, es decir, que activa la secreción y la expulsión de las sales biliares. Estas acciones favorecen una buena digestión y contribuyen a la eliminación de moléculas nocivas o en exceso que fatigan el hígado.
El aceite esencial de Menta piperita es, por lo tanto, ideal en caso de pereza digestiva o indigestión. Además, puede actuar sobre la motilidad del sistema digestivo, favoreciendo especialmente el peristaltismo intestinal. Tónico y refrescante, alivia igualmente los dolores de cabeza que a veces pueden aparecer cuando el cuerpo se desintoxica (crisis curativa pasajera).
También se suele recomendar el AE de Romero QT alcanfor (Rosmarinus officinalis). Tradicionalmente se le atribuye la capacidad de mejorar las digestiones lentas y favorecer la desintoxicación hepática. Se le atribuyen propiedades antilitiásicas, coleréticas y colagogas.
Se utiliza además por sus propiedades descongestivas y su acción beneficiosa en la eliminación de grasas. Por lo tanto, puede utilizarse en caso de sensación de piernas pesadas para reactivar la circulación, y también en caso de retención de líquidos o celulitis. Su acción lipolítica es ideal durante una cura de desintoxicación, ya que los adipocitos constituyen un lugar de almacenamiento de toxinas liposolubles.
De vuelta al Deporte
Con la llegada del buen tiempo solemos recuperar la motivación. Nos sentimos más animados a salir a tomar el aire y hacer ejercicio tras un invierno bastante sedentario. Sin embargo, la voluntad no siempre es suficiente. De hecho, no es fácil retomar el deporte tras varios meses sin actividad, con un tiempo poco favorable y una alimentación más rica, sobre todo durante las fiestas.
Por otro lado, la falta de preparación puede suponer un mayor riesgo de lesiones, agujetas y tensiones físicas. De hecho, la primavera suele ser sinónimo de desgarros musculares, distensiones o esguinces, que pueden retrasar la puesta en forma. Por lo tanto, es importante no descuidar el calentamiento para despertar los músculos y proteger las articulaciones.
La Aromaterapia puede ser un complemento útil para acompañar el esfuerzo físico, tanto en la prevención de lesiones, como para la relajación muscular y el alivio de posibles inflamaciones. Ya sean solos o como complemento de otras soluciones, los aceites esenciales ocupan un lugar importante en el cuidado integral de los deportistas.
El aceite esencial de Gaulteria (Gaultheria procumbens) es el aceite de los deportistas por excelencia. Se utiliza habitualmente tanto en la fase de preparación deportiva como en la de recuperación tras el esfuerzo. Posee notables propiedades antiinflamatorias, antirreumáticas y analgésicas. Por lo tanto, puede aprovecharse para tratar la inflamación y el dolor. Resulta especialmente eficaz para combatir los trastornos musculares, ligamentosos y articulares.
Su empleo es muy recomendado en casos de tendinitis, codo de tenista, distensiones, esguinces, contracturas o calambres musculares. También se recomienda a menudo para aliviar dolores articulares como la artritis, la poliartritis o la sinovitis.
Aunque es un aceite esencial raro y costoso, el de Helicriso italiano (Helichrysum italicum) es excepcional para activar la microcirculación sanguínea, especialmente en caso de traumatismos físicos. Se trata, por tanto, del aceite esencial antitraumático por excelencia y del más potente antihematoma que se conoce.
Demuestra su extrema eficacia en caso de traumatismos cutáneos, óseos, musculares, articulares, circulatorios o tendinosos (cicatrices recientes o antiguas, golpes, fracturas, tendinitis, cirugías…). Permite reducir eficazmente los hematomas y los edemas, especialmente los relacionados con el esfuerzo o provocados por una mala caída.
También devolverá la movilidad a las articulaciones anquilosadas y será un aliado valioso en caso de varices, piernas pesadas o cuperosis.
En Olfatoterapia, el aceite esencial de Helicriso italiano se utiliza sobre todo para disolver los «moretones del alma» y cicatrizar las heridas afectivas (ruptura, duelo, separación…).
El Estado Anímico
Al igual que la famosa «gran limpieza de primavera», la llegada del buen tiempo es un momento ideal para poner orden en los pensamientos, descartar lo superfluo y volver a centrarse en lo esencial.
También es la estación ideal para deshacerse de los pensamientos negativos acumulados durante el invierno y disfrutar de los pequeños placeres de la vida: los jardines en flor, el canto de los pájaros, los atardeceres soleados…
Se aproxima una etapa más hermosa de la vida, así que ya es hora de acabar con la melancolía del invierno y disfrutar plenamente de los bonitos colores de la primavera.
Para revitalizar cuerpo y mente y alejar el estrés cotidiano, el aceite esencial de Lavanda (Lavandula angustifolia) será tu mejor aliado. Utilizado tradicionalmente por sus propiedades calmantes y relajantes, proporciona fácilmente una sensación de serenidad y bienestar.
Está muy indicado en casos de hipersensibilidad, estrés, agotamiento, irritabilidad y cambios de humor. Gracias a sus propiedades sedativas naturales, favorece un sueño reparador y alivia las diversas tensiones que pueden estar en el origen de numerosos trastornos del sueño.
También posee una acción relajante sobre los músculos que permite combatir eficazmente los espasmos musculares, digestivos o respiratorios.
El aceite esencial de Ylang-ylang (Cananga odorata) posee igualmente una gran actividad ansiolítica. Es antiestrés, relajante y ayuda a reequilibrar el sistema nervioso. Favorece el «dejarse llevar» y ayuda a combatir los bajones y la depresión pasajera.
En Olfatoterapia contribuirá a calmar los estados de ira e irritabilidad. Por lo tanto, este aceite se utiliza habitualmente en casos de bajón anímico, ansiedad, trastornos del sueño o tensiones nerviosas. Por otro lado, su aroma sensual y voluptuoso goza de una gran reputación como afrodisíaco. Es ideal para reavivar la sexualidad, que a veces decae durante los meses de invierno.
Conclusión
Gracias al sólido respaldo científico del que goza, la Aromaterapia moderna es hoy en día más segura y está mejor documentada. No obstante, conviene recordar que los aceites esenciales no están exentos de riesgos. Debido a su elevada concentración de principios activos, deben utilizarse con precaución y respetando las recomendaciones de empleo.
Cuando se dominan bien los conocimientos, la Aromaterapia puede resultar muy beneficiosa para tratar pequeños trastornos físicos o psicoemocionales durante todo el año.
Para saber más sobre Aromaterapia y cómo emplear de forma segura y efectiva los Aceites Esenciales…




