Composición de los Aceites Vegetales

Los aceites vegetales son cuerpos grasos y están compuestos esencialmente por ácidos grasos saturados o insaturados, con omega 3, omega 6 u omega 9.

Esta composición les confiere propiedades muy útiles en Cosmética, Aromaterapia y también en el ámbito alimentario.

Definición

Se denomina «aceite vegetal» al aceite obtenido por presión en frío o por extracción, pero también al macerado oleoso que resulta de la maceración de una planta en un aceite vegetal.

Al ser un cuerpo graso, el aceite vegetal no es miscible en agua ni en alcohol, es decir, no se disuelve en ellos.

Dependiendo de la temperatura a la que la sustancia es líquida, hablamos de aceite o de manteca. Por ejemplo: el Argán produce un aceite líquido a temperatura ambiente, mientras que el Karité se encuentra en forma de manteca a la misma temperatura.

Composición de ácidos grasos en los aceites vegetales

Los ácidos grasos son moléculas que representan una fuente de energía para el ser humano. Son aportados en su mayor parte por la alimentación, pero también pueden ser sintetizados por nuestro organismo. Sin embargo, algunos no pueden ser sintetizados y han de ser aportados necesariamente por la alimentación; estos ácidos grasos se denominan «esenciales».

En conjunto, los ácidos grasos forman los lípidos.

Un ácido graso se compone de una cadena de átomos de carbono y de hidrógeno, con una función carboxílica COOH en un extremo. Esto forma una cadena más o menos larga según el tipo de ácido graso. En función del número de átomos de hidrógeno que se encuentran en estos carbonos, se distinguen varias configuraciones de ácidos grasos: los insaturados y los saturados:

Ácidos grasos insaturados

Los ácidos grasos insaturados se componen de uno o varios dobles enlaces carbono-carbono (C=C), lo que permite clasificarlos en dos categorías:

●  LOS ÁCIDOS GRASOS MONOINSATURADOS, es decir, los que tienen un único doble enlace. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, los omega 9, como el ácido oleico. Estos ácidos grasos monoinsaturados soportan bien el calor y, por lo tanto, son ideales para cocinar. Conocidos por sus efectos beneficiosos sobre el colesterol y por reducir el riesgo de hipertensión, los omega 9 no son, sin embargo, ácidos grasos esenciales, ya que el cuerpo humano puede producirlos de forma natural a partir de otros ácidos grasos insaturados.

●  LOS ÁCIDOS GRASOS POLIINSATURADOS por su parte, están formados por varios dobles enlaces carbono-carbono (C=C). En esta categoría se encuentran los omega 3 y 6, como el ácido alfa-linolénico o el ácido linoleico, que son ácidos grasos esenciales.

La diferencia entre ambos tipos de ácidos grasos radica en su estructura molecular, ya que el número 3 o 6 corresponde a la posición de la primera insaturación o doble enlace (C=C). Ambos son beneficiosos para la salud y constituyen una gran fuente de energía.

Ácidos grasos saturados

A diferencia de los ácidos grasos insaturados, los saturados únicamente tienen enlaces de carbono simples, es decir, todos los carbonos están unidos a átomos de hidrógeno.

Los ácidos grasos saturados suelen presentarse en forma sólida a temperatura ambiente, por lo que un aceite compuesto principalmente por ácidos grasos saturados puede tener un aspecto sólido, como el aceite de Coco o la manteca de Karité.

Cuando se consumen en cantidades adecuadas como parte de una dieta sana y equilibrada, los ácidos grasos saturados pueden ser muy buenas fuentes de energía y de vitaminas.

A continuación, se muestran algunos ejemplos de aceites vegetales clasificados según su composición en ácidos grasos:

●  Ricos en ácidos grasos saturados: aceite de Coco, de Monoï, manteca de Karité.

●  Ricos en omega 3: aceite de Chía, de Perilla, de semillas de Espino amarillo, de Sacha inchi…

●  Ricos en omega 6: aceite de Mora, de Comino negro, de Onagra, de semillas de Calabaza…

●  Ricos en omega 9: aceite de Camelia, de Almendra dulce, de Hipérico, de Karanja…

Otros componentes de los aceites vegetales: los insaponificables

Aunque los aceites vegetales están compuestos en gran parte por ácidos grasos, es importante señalar que existen otros compuestos, como los insaponificables.

Se trata de un tipo de residuo insoluble en agua, denominado «parte no glicérida», que se obtiene mediante la saponificación del aceite.

La saponificación es el proceso de transformación de un aceite en jabón mediante la adición de sosa.

La naturaleza de estos insaponificables varía de un aceite vegetal a otro, las principales categorías de insaponificables son:

●  Los carotenoides, precursores de la vitamina A.
●  Los tocoferoles, potentes antioxidantes.
●  Los esteroles, excelentes para la elasticidad de la piel.

Aunque se encuentran en cantidades muy pequeñas en el aceite vegetal (a menudo menos del 1%), sus acciones no dejan de ser muy eficaces.

Entre estos insaponificables, la categoría de las vitaminas es muy interesante. Encontramos, por ejemplo:

●  LA VITAMINA A, un potente antioxidante que preserva la piel y protege al organismo de las infecciones. Cuando se ingiere, también puede facilitar el crecimiento de los huesos y favorecer una buena visión. Se encuentran precursores en el aceite de Zanahoria y también en el de Jojoba.

●  LA VITAMINA B en general contribuye a la producción de energía por parte del organismo. Cada subcategoría de vitamina B (B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9 y B12) posee propiedades un poco más específicas. Por ejemplo, la vitamina B se encuentra en el aceite de germen de Trigo y el aceite de Sésamo.

●  LA VITAMINA C es también un potente antioxidante que contribuye al buen estado de salud de los huesos. Además, acelera la cicatrización. La vitamina C se encuentra en los aceites de Rosa mosqueta y Aguacate, entre otros.

●  LA VITAMINA D es bastante conocida, ya que es la que se secreta cuando nos exponemos al sol. Es útil para el buen funcionamiento del sistema inmunitario y para la salud de los huesos y los dientes. Se encuentra, por ejemplo, en el aceite de Almendra dulce y en el de Borraja.

●  LA VITAMINA E es una de las vitaminas con mayor poder antioxidante. Es antiinflamatoria y también contribuye al buen funcionamiento del sistema cardiovascular. Se encuentra en el aceite de Avellana y otros frutos secos, y también en el aceite de Cáñamo.

●  LA VITAMINA K es útil para coagular la sangre y endurecer los tejidos blandos. Se encuentra en los aceites de Cártamo y de Brócoli, entre otros.

Todas estas vitaminas pueden estar presentes en los aceites vegetales y aportar sus propiedades para actuar en el corazón de nuestro organismo, ya sea mediante aplicación cutánea o por ingestión, dependiendo del efecto deseado.

Para saber más sobre Aromaterapia y el uso de los Aceites Esenciales…

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